"SI NO FUERA POR TI". No es una película, es la realidad de una madre y sus hijas que vos podés ayudar a cambiar

04/04/2016

NO ES UNA PELÍCULA A veces nos cuesta asimilar realidades de vida tan duras, y reaccionamos tomando cierta distancia. Como si fueran parte de una película, de una ficción. Al mirar nuestra Historia, aun después de miles de años, nos resulta difícil sentir como real la epopeya de nuestro pueblo en el desierto. Y, una vez más, la recreamos en películas históricas que conspiran para diluir y banalizar nuestra sensibilidad. Sin embargo estas y aquellas personas, viviendo a pocas calles o a muchos kilómetros de nuestras vidas, fueron y son muy reales. En homenaje a todas ellas, intentemos estar más cerca los unos de los otros en nuestra comunidad. Hagamos el esfuerzo de entender las dificultades que nuestros semejantes estén pasando y, en la medida que podamos, ayudémoslos a superarlas. Todos somos parte UNA MADRE. DOS NIÑAS PEQUEÑAS. Una travesía por años de dificultades. Y una historia de amor y dolor, que aún puede terminar bien. Basada en la vida real de una familia que vos podés ayudar a cambiar. Ellas necesitan cubrir sus gastos de alimentación, vivienda y educación para poder salir adelante. Al igual que cientos de personas que hoy están precisando tu apoyo urgente, para soñar con una vida mejor, como lo hicieron nuestros antepasados. ÉSTA ES LA HISTORIA DE PATRICIA Y SUS HIJAS Patricia tiene 30 años y 2 hijas pequeñas. Viven solas y sin apoyo familiar. Con grandes carencias enfrentó la larga enfermedad de su madre hasta su fallecimiento. Sufrió violencia doméstica por parte de su pareja durante años. Finalmente pudo alejarse, mudándose con una amiga que la alojó por un tiempo. Sin formación ni capacitación laboral, tuvo varias experiencias de trabajo de corta duración y bajos ingresos. Por último quedó sin vivienda y sin dinero para cubrir los gastos mínimos para mantener a sus hijas. Gracias a la intervención de la Fundación Tzedaká, Patricia tuvo orientación y apoyo para lograr algunos avances importantes. Consiguió a través del MIDES y de la Fundación cubrir parte de sus gastos de vivienda. Tiene ahora un empleo que logró estabilizar, aunque no le alcanza para mantener a su familia. La Fundación la apoya además con el pago de los gastos comunes, con tickets alimentación y dando apoyo a las niñas a través del Programa Jofesh y la entrega de útiles al comienzo del año escolar. Pero Patricia necesita tu ayuda para cubrir las necesidades diarias de manutención de sus hijas y asegurarles un mejor futuro.